Fairhope, la Colonia del Impuesto Único – Emile Armand en “Formas de Vida en Común sin Estado ni Autoridad”-

«Queremos hacer una realidad de las buenas teorías». A menudo se oye decir: En efecto, es una teoría que parece buena, pero temo que sea imposible en la práctica. Esta es una observación absurda en sí misma, pues una teoría verdaderamente buena debe ser realizable, pero la mejor prueba de su vitalidad es ensayarla. De ahí nuestra divisa. De ahí también esta última: «Y nosotros lo hemos conseguido» Continúa leyendo Fairhope, la Colonia del Impuesto Único – Emile Armand en “Formas de Vida en Común sin Estado ni Autoridad”-

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“La aurora nueva”, por Baldomero Argente

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Objeto de la Liga – El Impuesto Unico – nº1 – Diciembre de 1911

Aplicación se los principios fundamentales
y objeto de la Liga.


El Impuesto Unico no es una contribución sobre
la tierra sino sobre su valor. Así es que no gravará
toda la tierra, sino sólo la que tenga valor y
aún en esta no recaería en proporción del uso á
que esté destinada sino en proporción de ese valor.

Por consiguiente no es un impuesto sobre el uso ó
las mejoras de la tierra, sino sobre la mera propiedad
y tomará todo lo que recibe el propietario en
concepto d e amo, dejándole íntegro lo que recibe
en concepto de usador de la tierra. Continúa leyendo Objeto de la Liga – El Impuesto Unico – nº1 – Diciembre de 1911

Manifiesto al país – El Impuesto Unico – nº1 – Diciembre de 1911

Manifiesto

El movimiento hacia la justicia social por los
medios descubiertos y predicados por el inmortal
economista Henry George, está avanzando tan velozmente
por todo el mundo, que nos parece ha
llegado ya ,el momento de que nuestra nación sacuda
su tradicional pereza y se apreste a entrar en
liza para derrocar el privilegio y establecer la
igualdad económica. Continúa leyendo Manifiesto al país – El Impuesto Unico – nº1 – Diciembre de 1911

Manifiesto al país – El Impuesto Unico – nº1 – Diciembre de 1911

el impuesto unico 1 cabecera

Manifiesto

El movimiento hacia la justicia social por los
medios descubiertos y predicados por el inmortal
economista Henry George, está avanzando tan velozmente
por todo el mundo, que nos parece ha
llegado ya ,el momento de que nuestra nación sacuda
su tradicional pereza y se apreste a entrar en
liza para derrocar el privilegio y establecer la
igualdad económica.

Entendiendo que esto no podrá hacerse por la
formación de partidos ni haciendo revoluciones,
sino por la propaganda activa y vehemente hasta
conseguir que estas ideas sean conocidas por la
generalidad y reclamadas con urgencia por el cuerpo
electoral y el parlamento. hacemos público llamamiento
a todos aquellos que, viendo el vicio y
la miseria que surgen de la inícua distribución de
la riqueza y privilegio, sienten la posibilidad de un
estado social más elevado y quieran luchar por su
establecimiento.

Como el esfuerzo aislado de casi nada sirve,
nos proponemos agruparnos en una asociación que
tomando por modelo a las llamadas Ligas en Inglaterra,
reuna a todos los que tengan esta aspiración
y acepten el Credo que a continuación pasamos
a exponer.

En esta asociación que llamaremos Liga Española
para el Impuesto Único trabajarán unidos
hombres de distintos y aún opuestos partidos, de
distintas regiones y de distintas creencias y clases,
hasta conseguir incorporar a las leyes el reconocimiento
de los iguales derechos de todos al uso de
la tierra, en cuyo punto se disolverá la Liga por
haber ya logrado su objeto.

El Credo común a todos los socios de la Liga
ha sido magistralmente expuesto por el propio
Henry George, en su conocida obra “La condición
del trabajo” , carta abierta al Papa León XIII y de
ella extractamos lo siguiente:

“Nosotros sostenemos que habiendo sido creado
este mundo por Dios, los hombres traidos a él
por el breve periodo de su existencia terrenal son
las iguales criaturas de su bondad y los sujetos
iguales de su próvida atención.

Siendo los hombres las criaturas iguales de
Dios, tienen iguales derechos, bajo su providencia,
a desarrollar su vida y a satisiacer sus necesidades
lo cual únicamente pueden realizar mediante el uso
de la tierra.

Los hombres, pues, tienen iguales derechos al
uso de la tierra y cualquier convenio que niegue
este uso igual es moralmente ilícito.

Sostenemos así mismo que el único derecho de
propiedad pleno y completo es el que atañe a las
cosas producidas por el trabajo y que este derecho
de propiedad no puede en manera alguna aplicarse
alas cosas creadas por Dios, pues estas cosas son
las continuadas donaciones de Dios a todas las generaciones
de hombres, sin que ninguna pueda
pretenderlas como de su exclusiva propiedad.

El sujetar las cosas creadas por Dios al mismo
derecho de propiedad privada que tan justamente
se refiere a las cosas producidas por el trabajo,
es despreciar y negar los verdaderos derechos
de propiedad, porque en tanto se vea un hombre
obligado a pagar a un semejante por el privilegio
de usar la tierra, en esa misma medida es despojado
de su legítima propiedad.

Entendemos que las reglas que han de fijar
las leyes humanas para el mejor uso de la tierra
dehcn estar de acuerdo con la ley moral y han de
asegurar para todos una participación igual en las
ventajas concedidas en general por la divina providencia.

De acuerdo con esto, si bien negamos el derecho
ala propiedad privada de la tierra, afirmamos
el derecho a la posesión privada de la tierra como
medio para asegurar el derecho de propiedad en
las cosas producidas por el trabajo y sin ir más allá
de este propósito.

Lejos de ser incompatible la individual pose-
sión de la tierra con los iguales derechos de todos
a su uso, pueden y deben combinarse las ventajas
de la posesión privada con la justicia de la propiedad
común.

Para esta combinación proponemos: Que de-
jando la tierra a los individuos en posesión privada
con entera libertad de donarla, venderla o le-
garla, se establezca simplemente sobre ella y para                            uso público un impuesto igual a su valor anual, sin
tener en cuenta ni el uso que de ella se haga ni las
mejoras que sobre ella existan. Y como esto pro-
veería con abundancia a la neceesidad de las cargas
públicas , acompañiaríamos este impuesto sobre el
valor de la tierra con la abolición de toda clase de
impuestos que hoy gravan los productos y procesos
de la industria, los cuales impuestos por sacarse
de las ganancias del trabajo sostenemos son
otras tantas infracciones del derecho de propiedad.

Sostenemos que los derechos de aduanas, los
impuestos sobre los oficios, sobre las ganancias o
utilidades, sobre las inversiones de capital, sobre
la construcción de edificios, sobre los alimentos,
sobre los cultivos de los campos, sobre la industria,
el comercio y el ahorro en todas sus formas y manifestaciones,
son otras tantas violaciones de la ley moral.

Al tomar de este modo por la fuerza lo que
sólo pertenece al individuo se producen los siguientes
desastrosos resultados:

Dar al que carece de escrúpulos una ventaja
sobre el escrupuloso.

Aumentar artificialmente el precio de lo que
unos tienen que vender y otros han de comprar.

Corromper a los gobiernos.

Hacer que el juramento sea una burla.

Perturbar el comercio.

Multar la industria y el ahorro.

Menguar la riqueza de que pudieran gozar los
hombres y empobrecer a unos para enriquecer a
otros.

Son en contra de la doctrina cristiana, puesto
que santifican los odios nacionales, inculcan una
guerra universal con tarifaSshostiles y hacen que
sea una virtud cívica el perjudicar al extranjero.

Bien al contrario de todo esto el impuesto único
sobre el valor de la tierra desnuda de mejoras
está en un todo conforme con la ley moral, puesto
que siendo este valor íntegramente debido al aumento
de población y al progreso social, no proviene
de ningún esfuerzo del trabajo ni de ninguna
inversión de capital.

Por consiguiente, al tomar este valor por el
impuesto no se toma de los individuos lo que les
pertenece, no se toma más que el valor que adquiere
la tierra por el crecimiento de la comunidad y
que por esto pertenece a la comunidad entera.

Al tomar el Estado el valor de la tierra, aboliendo
todos los impuestos sobre los productos del
trabajo, dejaría al trabajador el íntegro producto
de su trabajo.

No impondría carga alguna sobre la industria,
ningún freno al comercio, ningún castigo al ahorro,
aseguraría la mayor producción y la más franca
distribución de riquezas dejando a los hombres
libres de producir y traficar a su gusto sin ningún
aumento artificial de precios.

Siendo el valor de la tierra de una condición
tal que no puede ocultarse, el de más fácil averiguación
y el que más seguramente y con menores
gastos se recolecta, al tomarle para el uso público
se disminuiría considerablemente el número de
empleados, dispensaría de tomar juramentos, acabaría
con las tentaciones de cohecho y evasión y
aboliría crímenes que sólo están en la mente del
hombre siendo en sí mismos inocentes.

La diferencia de nuestra escuela con las demás
está en que nosotros creemos son sagrados los verdaderos
derechos de propiedad; nosotros vemos
que el hombre es en primer término un individuo
y que nada más que daño puede venir de la intromisión
del Estado en la esfera de la acción indivi-
dual; pero vemos al mismo tiempo que el hombre
es un ser social y que el Estado es un requisito indispensable
para el adelanto social, requisito no
inventado sino nacido en el orden natural.

Nosotros nos diferenciamos de los socialistas
así en el diagnóstico de la enfermedad como en los
remedios. Lejos de temer al capital le considera-
mos como el ayudante natural del trabajo, siendo
el interés natural y justo. Nosotros no pondríamos
límites á la acumulación de capitales ni impondríamos
carga alguna sobre el rico que no se impusiera
igualmente sobre el pobre. No vemos mal alguno
en la competencia, sino que al contrario estimamos
que la libre competencia es tan necesaria para
la salud del organismo industrial y social como la
libre circulación de la sangre lo es para el cuerpo
humano; la estimamos, en una palabra, como el
medio de asegurar la cooperación más completa.

Nosotros, simplemente, tomaríamos para la
comunidad lo que pertenece a la comunidad osea
el valor que adquiere la tierra por el crecimiento
de la comunidad, dejando sagradamente al individuo
lo que al individuo pertenece y tratando los
necesarios monopolios como funciones propias del
Estado, aboliríamos todas las restricciones y prohibiciones
excepto las requeridas por la salud, seguridad,
moralidad y conveniencia públicas.

Nosotros vemos que las relaciones humanas,
sociales e industriales, no son una máquina que re-
quiera construcción, sino un organismo que no necesita
más que dejarle que crezca.

Para nosotros todo lo que se necesita para remediar
los males de nuestro tiempo es: hacer justicia
y dar libertad.

Nosotros rechazamos con energía todos los
demás remedios que generalmente se preconizan, a
saber:

El intervencionismo del Estado por inútil y
contraproducente, siendo imposible la regulación
del salario por el Estado.

La parcelación de los latifundios y la llamada
colonización interior, porque su efecto sería aumentar
el valor en venta de los terrenos y porque
la misma razón existe para que el Estado ayude a
un individuo para comprar una tierra que para
ayudar a otro a comprar una caballería, a aquel
unas herramientas, a estotro a abrir una tienda y
a estotro para todo lo que él presuma sea capaz de
hacer un buen uso.

Esto sería tomar, por la fuerza, de los que tienen
para dárselo a los que no tienen.

La parcelación de los latifundios es fútil; la
tierra cuando sube de valor, siempre pasa de ma-
nos de los pobres a las de los ricos, exactamente
como cuando un pobre se encuentra un diamante
se apresura a vendérselo a un rico.

                                       No hay más que un camino para acabar con                                     un mal y este camino es extirpar la causa. No hay
más camino que el que nosotros proponemos, o sea
el tomar para la comunidad los beneficios de la
propiedad de la tierra.

Al tratar de restituir a todos sus iguales y naturales
derechos no tratamos de beneficiar a una
clase sino a todas. Porque nosotros conocemos por
la fé y vemos por los hechos que la injusticia jamás
beneficiará a nadie, mientras que la justicia a
todos ha de beneficiar.

Y al tomar para usos sociales lo que vemos
ser el gran caudal destinado para la sociedad según
el orden divino o natural, no impondríamos la
menor carga sobre los poseedores de riquezas, fuese
cual fuese su grado de opulencia. No solamente
tenemos tales cargas por violaciones del derecho
de propiedad, sino que vemos que en virtud de preciosas
adaptaciones en las leyes económicas del
Creador, es imposible que nadie adquiera lícitamente
riquezas sin que al mismo tiempo no haya
añadido algo a la total riqueza del mundo.

La verdad que nosotros sostenemos ha hecho
ya tales progresos en la mente de los hombres, que
no hay poder humano que impida su avance. Australia,
Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania,
Dinamarca y el Canadá ya han dado los primeros
pasos hacia el Impuesto Único. Jamás idea alguna
marchó tan deprisa hacia el terreno de la práctica.

En efecto, puede decirse que la sentencia de la
esclavitud industrial está ya firmada..,

Nosotros pretendemos que nuestro país no se
quede atrás en este movimiento civilizador y de redención
social y hemos acordado hacer este público
llamamiento para organizar sobre base firme la
Liga española para el Impuesto Único, que ha de
trabajar para la implantación de esta reforma y
mantener estrecha correspondencia con sus her-
manas del extranjero.

FIRMADO:
Antonio Albendín.-Baldomero Argente.-Diego
Amaya.-Francisco Amaya Rubio.-Eladio
Caro.- Francisco Cerezo.- Luís Corró.-Juan
Díaz-Caneja.-José Gascón.-Guillermo Igaravídez.-
Manuel Marraco.-Franlisco Molina.-Arturo
Molina.-Carlos Rahola.-Diego Ruíz.-José
Ruíz-Castizo.-Cándido R. Pinilla.-José
Mª de Sucre.-José Tomas Valverde.

Las adhesiones pueden remitirse a las siguientes
señas:
En Barcelona, á D. José M. a de Sucre.-Torrente
de las Flores, 1 72.-Torre Salud de Gracia.
En Zaragoza, á D.Manuel Marraco, Fabricante.
En Málaga, á D. Antonio Albendín, Méndez-Nuñez, 21.-Ronda.
En Córdoba, á D. Arturo Molina, abogado.-Barroso, 4.
En Cádiz, D. Guillermo Igaravídez. abogado.-Sagasta, 30.
En Palencia, á D. Juan Díaz-Caneja, abogado.-Mayor, 24.
En Salamanca, á. D. Cándido R. Pinilla, publicista.- Rúa, 61.

Aplicación se los principios fundamentales
y objeto de la Liga.


El Impuesto Unico no es una contribución sobre
la tierra sino sobre su valor. Así es que no gravará
toda la tierra, sino sólo la que tenga valor y
aún en esta no recaería en proporción del uso á
que esté destinada sino en proporción de ese valor.

Por consiguiente no es un impuesto sobre el uso ó
las mejoras de la tierra, sino sobre la mera propiedad
y tomará todo lo que recibe el propietario en
concepto d e amo, dejándole íntegro lo que recibe
en concepto de usador de la tierra.

Al evaluar el territorio para la implantación
del Impuesto Unico se deduciría del valor de cada
finca todo el valor creado por el uso individual, así
como toda mejora debida al capital y el único valor
que figurará será el valor de la tierra desnuda de
mejoras ó sea el valor adquirido por su situación,
obras públicas, urbanización, etc., etc. De este modo
el labrador no tendrá que pagar más contribución
que el especulador que conserva una parecida tierra
baldía, ni el hombre que construye un costoso
edificio en un solar pagaría más contribución que
el especulador que conserva vacante un parecido
solar.
En una palabra, el Impuesto Unico obligaría a
pagar la misma contribución por tener tierras vacantes
que por tenerlas en el uso más productivo.

Por consiguiente el efecto del Impuesto Unico
sería:
1.º Trasladar el peso de la contribución, de
los distritos rurales donde la tierra desnuda de mejoras
apenas tiene valor, á las villas y ciudades
donde la tierra desnuda de mejoras alcanza un valor
de cientos de miles de pesetas por hectárea.

2.º Abolir la variedad de impuestos y acabar
con la caterva de inspectores, comisionados y recaudadores
de impuestos, simplificando la administración
y reduciendo su coste.

3.º Abolir las multas y castigos que hoy se
imponen á todo el que mejora un campo, edifica
una casa, instala una máquina ó se ocupa de cual-
quier modo en producir riqueza y emplear trabajo.

4.º Dejar á todos en libertad de aplicar trabajo
ó gastar capital en la producción ó el tráfico
sin ninguua clase de multas ni restricciones, con lo
que cada cual recogería el producto íntegro de su
trabajo, sea manual ó inteleclual.

Finalmente, al tomar para el uso público todo
el valor que adquiere la tierra por el crecimiento y
progreso de la comunidad seria imposible seguir
conservando tierra fuera de uso y únicameute aprovecharía
su propiedad al que la usara. Así se acabaría
para los especuladores y monopolistas el secuestro
de las ocasiones naturales (tales como tie-
rras con valor) y el mantenerlas vacantes ó á medio
uso.

Con esto quedaría abierto al trabajo todo el
campo de empleos que la tierra está ofreciendo al
hombre.


Proyecto de Constitución de la Liga Española
para el Impuesto Unico

Art. 1.º La Socieclnd tendrá el nombre de
<<Liga española para el Impuesto Único>> y su
objeto será trabajar por la implantación de esta
reforma social.

Art. 2.º Todo el que apruebe su objeto
puede hacerse socio mediante la suscripción de
la cuota annal que él mismo fije y que no ha de
ser menor de dos pesetas.

Art. 3.º Cualquier Centro ó Sociedad que
quiera afiliarse á la Liga podrá hacerlo mediante
el pago de una suscripción anual que no sea
menor de cinco pesetas.

Art. 4.º Los socios de la Liga pueden formar
una sucursal local siempre que cuenten con
la aprobación del Comité ejecutivo. Cada sucursal
pagará al Tesorero general de la Liga una
suma no menor de una peseta anual por cada
socio de la sucursal, siendo este socio de la Liga
para todos los efectos.

.A.rt. 5.º Anualmente se celebrará una reunión
general de socios en la cual se elegirá: un
Presidente, Vicepresidentes, Tesorero general,
Secretario general. Consejo central y Comité
ejecutivo. El Comité ejecutivo se compondrá de
un número de socios menor que 20 y mayor
que 10.

Art. 6.º El Presidenre, Secretario y Tesorero
serán ex-oficio miembros del Comité ejecutivo
Los Vicepresidentes y los miembros del
Comité ejcutivo serán ex-oficio miembros del
Consejo central.

Art. 7.º Cada sucursal, centro ó sociedad
afiliada tendrá derecho a designar un delegado
que le represente en el Consejo central, por cada
5 pesetas suscritas.

Art. 8.º Para formar quorum serán necesar-
ios cinco miembros del Comité ejecutivo y
doce miembros del Consejo central.

Art. 9.º La designación para cubrir vacantes
en el Comité ejecutivo ó entre los empleados
se hará por el Consejo central.

Art. 10.º El Comité ejecutivo se reunirá
por lo menos una vez cada 15 días desde l.º de
Septiembre al 30 de Junio y por lo menos una
vez al mes en el resto del año. El Consejo central
será convocado por el Comité ejecutivo por
lo menos una vez al trimestre.

Art. 11.º El Comité ejecutivo presentará a
cada reunión general anual un balance de fon-
dos, visado. referente al año precedente y una
Memoria descriptiva del trabajo realizado por y
para la Liga durante el mismo período.

Art. 12.º No podrá hacerse ninguna enmienda
en la Constitución de la Liga, sino en una reunión
general anual y por una mayoría de los dos
tercios del número de socios presentes y votantes
ó sea una reunión general convocada con este
propósito á petición de un número de socios no
menor de veinticinco, dando cuenta de la pretendida
alteración al Secretario general con un mes
de anticipación y por escrito.

Copia extraída de: http://bibliotecavirtual.malaga.es/es/consulta/registro.cmd?id=14126

El Impuesto Único en RT News

En esta breve noticia subtitulada al español, la cadena de noticias Russia Today (RT) entrevista a Scott Baker, Presidente de Common Ground NYC, uno de los expertos sobre el Georgismo y el Impuesto Único.

Scott explica algunos aspectos fundamentales de esta medida y su impacto trascendental y su capacidad transformado en la vida de la sociedad y del individuo en solo 7 minutos:

¿Quién posee tu nación?

 por Jeffery J. Smith | Oct 23, 2015 traduc. Marko Vlahovic

 

Por qué importa

 

“Aquellos que tienen el país deberían gobernarlo.” Primer Jefe de Justicia de la Corte Suprema de EEUU, John Jay. Por tanto, posees tú tu propio país? ¿Lo suficiente de él para gobernarlo? ¿O lo posee algún otro?

Oyes mucho acerca del 1% con mayor beneficio, reclamando la mayoría de la riqueza y detenrando la mayor parte del poder. De lo que no oyes hablar mucho es de la fuente de su éxito. Este es el factor en el que la mayoría de los humanos modernos tienen un punto ciego.

Ésta, siendo la era moderna, pensamos que las cosas han cambiado. Pero la fuente no lo ha hecho. Como dice el refrán francés Cuanto más cambian las cosas, más permanecen siendo iguales. El tan celebrado economista francés Piketty de veras debiese saber mejor.

Hace dos siglos, el primer Jefe de Justicia de la Corte Suprema de EEUU, John Jay dijo: “Aquellos que tienen el país deberían governarlo.” Ya sea que deban o no, lo hacen y con facilidad.

¿De donde proviene la concentración de capital? (pista: no preguntes a Piketty)

Has oido que el 10% posee el 90% de las acciones y los bonos. ¿Pero qué has oído sobre el “activo fijo”, el otro factor inerte en la producción de la riqueza: la tierra? Ella, no el capital es de hecho la guía en el crecimiento de las fortunas, algo que los georgistas saben desde -no se sabe cuando- y que el resto del mundo está pillando poco a poco.

Mira la relación entre tierra y acciones. Empresas públicas pueden pagar dividendos mayoritariamente devido a que flotan en renta o en valor del suelo o el dinero que gastamos en la naturaleza que usamos. Las compañias petrolíferas son el ejemplo obvio, pero mira en las cadenas de comida rápida o supermercados. Se benefician enormemente de las ubicaciones que poseen y que alquilan a sus franquiciados.

Mira la relación entre la tierra y los bonos.

¿Quién posee bonos de EEUU? No la deuda que otras partes del gobierno poseen (que es la mayoría de ellos) sino la parte que no es propiedad de instituciones de EEUU. Mientras oyes hablar mucho de China, de hecho Japón posee más, y aún más que Japón son grandes corporaciones que son exclusivamente de Finanzas, Seguros y Bienes Raices  (aún así los economistas históricos que hicieron la investigación se refieren a Marx y no a George! mira tu por dónde).

¿Quién posee bonos privados? Mayoritariamente otras corporaciones. Y ellas, tal como mencionamos arriba, son en parte los mayores terratenientes, y, como verás más abajo, son las mayores mamás del bienestar corporativo.

La Aristocracia Terrateniente

¿Quién posee la tierra misma? Millones poseen tierra bajo sus casas; incluso más están pagando al banco por el sitio. Añade todos esas parcelas de casas y no sumará mucha área; enormes cantidades de América están desaprovechadas. Esa vastedad permite a unos pocos tener mucho mientras la mayoría poseé poca cosa. Los números actuales son difíciles “de tragar”. El hombre que posee mayor cantidad de América, John Malone, posee 2,200,000 de acres (más grande que un pequeño Estado). Gene Wunderlich del USDA calculó en los años 70 que el 3% de la población de EEUU posee el 95% de la tierra en propiedad privada.

Estos números están en relación con lugares como Brasil donde los campesinos luchan arduamente por convertirse en terratenientes y los grandes terratenientes les asesinan. Allí tienen violencia de clase contra los des-terrados (sin tierras). Aquí, tenemos indiferencia generalizada hacia los sin-techo.

 

Para expresar la concentración de la propiedad, Corrado Gini apareció con su coeficiente en el que un 1 representa que una persona lo posee todo y 0 representa que todos tienen una parte del pastel. En los años 80, EEUU estaba entorno a tres cuartas partes de camino al monopolio de la tierra, al igual que Uruguay y otros paises latino americanos mayormente conocidos por su corrupción que su prosperidad, y la inequidad no ha mejorado desde entonces.

Propietarios de élite ausentes  y otros ocupantes de élite

La concentración de la tierra importa si quieres tener clase media y no tener golpes de Estado. Aún más impactante es la concentración del valor de la tierra. Toma de ejemplo el caro Manhattan. ¿Cuántos mucho o pocos lo poseen? O cuantos poseen los barrios bien donde el valor del acre es cientos de veces más alto que en las barriadas periféricas.

¿Y quiénes son estos propietarios? A menudo no son locales, ni individuos, sino fondos de inversión. Elaine el personaje de Seinfeld es una de las propietarias del barrio de Portland OR, por nacimiento, como miembro de la familia Dreyfus. Ella no es un caso atípico. Ella tipifica su clase.

No necesitas poseer tierra para que ella te haga rico. Puedes invertir en un fondo REIT. O en un banco. Ellos reciben pagos de hipotecas constantemente. Los propietarios permanecen entorno a unos 6 años en la misma casa antes de coger otra hipoteca para otra casa, también hay refinanciamientos.

Los banqueros no están solos. Los ganaderos usan el suelo federal para pastoreo como si se tratase de su propiedad privada. Los madereros usan bosques federales.

Expande el significado de “tierra” a “todos los recursos naturales”. Mineros y perforadores usan metales y petroleo federal. Todos ellos pagan muchísimo menos que los costes de mercado. Al igual que las empresas de telecomunicaciones usan las frecuencias de onda públicas. Las redes de TV incluso cogen frecuencias gratuitamente. Estos viajes “gratis” son tan lucrativos que la propiedad real constituiría un pasivo.

Mientras que la propiedad de la tierra importa – si quieres tener clase media y carencia de golpes de estado – el dinero que gastamos por la naturaleza que usamos.

Pagar el pato se lleva La voz cantante

¿Recuerdas Finanzas, Seguros y Bienes Raices que mencionamos más arriba? Este grupo es el mayor contribuyente a las campañas electorales políticas. Y de lejos – casi el doble que el “otro” privado más grande y casi cuatro veces mayor que el resto de donaciones “misceláneas”.   Remember Finance, Insurance, & Real Estate from above? Invertir en Gobierno (¿sobornar?) sale a cuenta astronómicamente. Los políticos colocan dolares públicos en las arcas ya repletas de los ultra-ricos. Por ejemplo:  el Congreso otyorga subvenciones a las agro-indsutrias, paga en exceso a los constructores de manera rutinaria, tales como armamentistas y concede exenciones fiscales a corporaciones y millonarios ¡por impuestos que nunca pagaron!

Además, dando dólares públicos a infiltrados, el gobierno no recauda de los infiltrados el dinero que éstos deben al común:

  • cumplimiento indulgente de la ley para compañías petroleras que les permiten pagar menos regalías (tributos)
  • cartas de paso y otros permisos de “irresponsabilidad” que ahorran a las empresas de tener que contratar seguros, y
  • patentes y derechos de autor que no protegen a los inventores sino que impiden a los recién llegados la exploración de los campos del conocimiento cercados.

Así que sus fortunas hechas por apropiarse de la naturaleza o cobrar tasas a otros se magnifican muchas veces gracias a los privilegios otorgados por los gobiernos. Para el resto de nosotros, sin embargo, sus políticas empeoran la contaminación, la enfermedad, la guerra, la carga de trabajo y la alienación.

Unos pagan impuestos, Otros reciben dividendos

Usted puede estar satisfecho apañándoselas, pero cuando usted deja billones sobre la mesa para que los otros los puedan agarrar por las buenas o por las malas – tal y como hacen hoy en día-, usted les corrompe. Ellos no te agradecen o te respetan por no reclamar tu parte justa del valor de la naturaleza y el privilegio.

Todos necesitamos la tierra, ninguno de nosotros creó la tierra. Todos nosotros, el pueblo, generamos el valor de las ubicaciones. Sin embargo, hacemos un regalo a unos pocos, regalo que por derecho nos pertenece a todos.

Tu eres es un ciudadano. Demanda tu dividendo ciudadano. Conviértete en un “receptor de dividendos.

¿Gobiernas tú tu nación? ¿O es otra persona la que la posee?

Artículo traducido. Original: http://www.progress.org/article/who-owns-your-nation

McDonald's, negocio de hamburguesas o…

Robert Kiyosaki, Sharon L. Lechter, Rich dad Poor dad, Hachette Book G, 2009.

En 1974, Ray Kroc, fundador de McDonald’s, fue invitado por la Universidad de Texas, en Austin, para dar una conferencia a la clase de MBA. Un buen amigo mío, Keith Cunningham, era estudiante de aquella clase. Después de una charla potente e inspiradora, la clase fue aplazada y los estudiantes preguntaron a Ray si quería unirse a ellos para tomar unas cervezas en su lugar favorito. Ray aceptó amablemente.

“¿En qué negocio estoy?”, preguntó Ray una vez que el grupo tenía sus cervezas. Nadie respondió, así que Ray repitió la pregunta: “¿En qué negocio creéis que estoy?

Los estudiantes rieron de nuevo, y finalmente un valiente respondió: “Ray, todo el mundo sabe que usted está en el negocio de las hamburguesas.”

Ray se rió a carcajadas. “Eso es lo que pensé que diría”. Hizo una pausa y después rápidamente dijo: “Señoras y señores, yo no estoy en el negocio de las hamburguesas. Mi negocio son los bienes raíces.

Keith dijo que Ray pasó bastante tiempo explicando su punto de vista. Ray sabía que el foco principal de su negocio residía en vender franquicias relacionadas con las hamburgueserías. Sabía que el inmueble y su localización son los factores más importantes en el éxito de la franquicia. Básicamente, la persona que compra la franquicia también está pagando por la tierra que se encuentra bajo la franquicia de la organización de Ray Kroc.

Hoy McDonald’s es el mayor propietario individual de bienes raíces del mundo, posesiones que superan incluso a las de la Iglesia Católica. Hoy McDonald’s posee algunas de las intersecciones y esquinas más valiosas de las calles americanas, así como de otras partes del mundo.

Artículo traducido. Original: http://narimanhb.com/2010/09/07/mcdonalds-making-hamburger-or/

Los diez mandamientos del Geoismo

Moisés Rompiendo las Tablas de la Ley (1659) (Crédito de la imagen: Rembrandt Harmenszoon van Rijn)

¿Por qué es importante?


Es la aplicación de la justicia en la forma familiar de los diez mandamientos.


1.  No impondrás prohibición o coste alguno a la acción humana pacífica y honesta.

La acción es pacífica cuando no daña coercitivamente a los demás, cuando no inicia la fuerza, y cuando siendo contrato, lo es entre personas conocedoras y voluntarias. La acción es honesta cuando no hay fraude. Por lo tanto, no habrá impuesto sobre transacción alguna, ni sobre la posesión de riqueza producida y deberá haber verdadero libre comercio.

2. No cometerás asesinato, robo, secuestro o allanamiento.

Respetar los derechos de propiedad de otros.

3. Pagarás compensación por cualquier destrucción del medio ambiente.

4. Distribuirás la renta natural de la tierra entre todas las personas en partes iguales cuando sea posible o en otro caso distribuirás la renta a los miembros de la comunidad pertinente.

5. Distribuirás el alquiler generado por la población y el comercio en partes iguales a los miembros de las comunidades que lo generan.

6. Pagarás los alquileres generados por las obras y servicios cívicos al agente que los genera, ya sea en el sector privado o gubernamental.

7. Podrás usar las rentas de la tierra y alquiler de los ingresos por el gobierno cuando las personas estén de acuerdo.

8. No serás cruel con los animales.

9. No infligirás como castigo crueldad ni daño corporal alguno.

10. Instaurarás el espíritu de estos mandamientos en las constituciones de tus gobiernos.

Texto original: http://www.progress.org/article/the-ten-commandments-of-geoism